Solo discutimos…

Discutir es ‘normal’ en una pareja, pero ‘pelear’ no lo es.

Las peleas generan dudas acerca de la relación de pareja.
Las dudas van actuando como una herida que molesta y duele, que está ahí y que puede infectarse y poner en riesgo la salud, la armonía y la continuidad de una pareja.

Las discusiones son por distintos contenidos, es decir ‘por cualquier cosa’. Discutir para intentar encontrar una forma de resolver la tensión.
Las parejas se sienten entrampadas porque sienten que se aman, pero no logran identificar qué les está sucediendo que a pesar del amor, discuten en forma reiterada llegando a las descalificaciones mutuas.

Sólo acompañados por un profesional y en un ambiente resguardado en una consulta, se logra retomar el diálogo para compartir lo que a ambos les está sucediendo y reparar la situación.